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[22.01.08] CPM: En 2008 la producción de cerdo caerá 15 por ciento y el año
que entra bajará hasta un 20 por ciento más.
Acecha extinción a carnitas mexicanas
Aunque el sabor entre una carne de cerdo estadounidense y una
mexicana es el mismo, conseguir carnitas, chicharrones
o cueritos producidos con cerdos nacionales podría
convertirse en algo difícil en el mediano plazo.
Y es que engordar cerdos en las granjas para luego convertirlos
en esos productos se ha convertido en una labor de
titanes, sobre todo luego de que la semana pasada el
costo de la tonelada de alimento para ganado (cerdo,
res y pollo) aumentó entre 200 y 250 pesos.
La Confederación de Porcicultores Mexicanos (CPM) afirmó que en
el 2008 la producción de cerdo caerá 15 por ciento y
que el año que entra bajará hasta un 20 por ciento
más, debido al alza de los granos y a las
importaciones de pierna de cerdo estadounidense.
"Muchos porcicultores mexicanos están abandonando la actividad,
las granjas se están despoblando, ya no estamos
reponiendo marranas, vamos a la debacle; los programas
del Gobierno son una aspirina para el cáncer que
tenemos los productores", aseguró Vicente García
Vázquez, presidente de la CPM.
"A diferencia de otros productos, nosotros no podemos reflejar el
alza de los granos en el precio de la carne debido a
las importaciones y eso nos está llevando a la ruina
con el riesgo de depender luego de la carne de cerdo
de Estados Unidos".
Antonio Pedroza Martínez, presidente del Consejo Coordinador de
la Industria de Alimentos para Animales, explicó que
el alza en el precio del alimento forrajero es
derivado del aumento que ha tenido en este año el
precio internacional del maíz amarillo, soya y sorgo,
de los cuales México es deficitario.
Dijo estar consiente que las alzas de precios del alimento
forrajero causarán estragos en la producción pecuaria
del País, y destacó además que los aumentos aplicados
hasta ahora son insuficientes.
Pero también informó que la industria que encabeza ya está
buscando con la Sagarpa que canalice algunos apoyos
para las empresas del sector a fin de que esos fondos
puedan absorber la otra parte del aumento de precios
que por ahora esa industria no ha aplicado.
Pero la misma historia de los porcicultores también la están
padeciendo los engordadores de reses.
Rubén Garza González, presidente de la Asociación Mexicana de
Engordadores de Ganado Bovino, expuso que las engordas
del País han dejado de repoblar sus corrales debido al
alza del alimento forrajero.
A diferencia de los porcicultores, estimó que el precio de la
carne de res subirá entre 15 y 20 por ciento en
promedio a partir de la segunda mitad del año, sólo en
caso de que los precios del alimento forrajero
continúen con la misma tendencia al alza. Fuente:
El Norte
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